miércoles 4 de noviembre de 2009

GALERNA Y ROLL CLUD EN ZARAUTZ EL 1-11-2009


El domingo 1 de Noviembre de 2009 sobre las 17:30 horas se produjo una Galerna, la cuál
formo una Roll Cloud (Nube Rodillo), tras su llegada originó unos viento con rachas muy fuertes
del orden de más de 70 Km/h, tirando mesas, sillas, vapulenado a la gente, levantando arena y
produciendo un brusco cambio de temperatura de 27 grados en 10 minutos se pasaron a 14º.












jueves 6 de agosto de 2009

Cb Arcus Zarautz 1 de Agosto de 2009



El Sábado 1 de Agosto de 2009, fué un día muy variado desde primera hora había cantidad de cirros floccus, ondulatus, incus, altocúmulos... Durante el mediodía empezaron a crecer cumulnimbus de cierto desarrollo que generaron las tormentas de Donosti e Irun, más tarde sobre las 15.00 se empezó a gestar una pequeña galernilla que hizo que volasen parte de sombrillas mesas en el malecón y bastante gente se quedó con su comida por el suelo, a eso añadirle la lluvia.......



La tarde se quedó inestable, con contínuos mammatus, algunos truenos, nimboestratos....pero a eso de las 19:30 empezó a invadirnos el espectacular Arcus una verdadera maravilla que puso en apuros a más de un surfista tirándolo al suelo debido al fuerte viento e intentado protegerse con su tabla, a la vez llovió fuertemente a su paso y el viento se arremolinaba haciendo que en los soportales del malecon entrase el agua de la lluvia de tipo horizontal.......










viernes 5 de septiembre de 2008

El Clima en Gipuzkoa 5ª y última parte


Las presiones y los vientos
Como resultado de las diversas situaciones derivadas de la circulación general atmosférica y de las propias introducidas por la Península, se registran presiones atmosféricas máximas durante el invierno, presentándose un máximo secundario durante el verano. Las presiones mínimas, expresión de situaciones borrascosas, se registran fundamentalmente en primavera, con un mínimo secundario en otoño. Las situaciones de baja presión son las más numerosas a lo largo del año, teniendo las altas un valor secundario en cuanto a frecuencia que sólo se afirma a través de una relativa permanente durante el verano y el otoño. En lo que respecta a los vientos, se da un predominio neto de los de NO., N. y S.; las demás componentes tienen un valor ya secundario y no superan un 10 por 100 en el mejor de los casos. Los vientos del N. y NO. son dominantes durante el semestre estival, de abril a septiembre; el semestre invernal, de octubre a marzo, conoce la dominancia de los vientos del S., a los que siguen en importancia los de componente N. y NO. En esta época cobran importancia los vientos del Oeste, sobre todo en los meses de noviembre y diciembre. Los vientos del NO. y o. aportan humedad, pudiendo ser de carácter frío o templado, en tanto que los de componente N. son ya francamente fríos. Las situaciones de frío invernal más acusado vienen introducidas por el dominio del sector anticiclónico afincado en la Meseta, o, bien, por vientos fríos procedentes del anticiclón centroeuropeo.

miércoles 3 de septiembre de 2008

El Clima en Gipuzkoa 4ª parte




Las temperaturas
Como resultado de las situaciones derivadas de la circulación general atmosférica, así como de la influencia moderadora que ejerce el mar y de las condiciones propias de relieve, altitud, latitud, etc., Gipuzkoa aparece caracterizada por la existencia de temperaturas moderadas incluso cuando se dan situaciones extremas que se acusan sensiblemente en regiones del interior. Así, como ya hemos visto, Gipuzkoa conoce oscilaciones térmicas anuales bien perceptibles como corresponde a su situación geográfica, pero es también cierto que dichas oscilaciones se ven notablemente atenudas por los condicionantes físicos del medio. Se pueden tomar como referencia, por otra parte, valores medios extraídos de observaciones realizadas durante un período de tiempo determinado: temperaturas medias del orden de 8 a 10° C en invierno, rara vez cercanas al umbral de los 5° C que denota la existencia de heladas; temperaturas medias de 18 a 20° C en verano, moderadas por la influencia de los factOres citados, que sólo con la ocasión de invasiones de aire tropical o sahariano se disparan, de forma esporádica y pasajera, hasta alcanzar máximas del orden de los 37-39° C. Pero es la propia originalidad del medio físico guipuzcoano un elemento mod,ificador más, esta vez a nivel local, de las condiciones de temperatura y de todos los demás elementos que intervienen en la configuración del clima. En efecto, la disposición en cuadrícula del relieve, la existencia de valles más o menos estrechos y profundamente encajados, así como la presencia de un cordal costero que actúa a modo de parapeto cara al mar del corredor litoral, son, entre otros, las principales causas de variación en las condiciones térmicas y microclimáticas que definen a los diversos sectores del territorio guipuzcoano. Así, los relativamente amplios espacios que corresponden a los cursos bajos de los principales ríos permiten la penetración de la influencia marítima directa tierra adentro sobre unos cuantos kilómetros; esta influencia se anula en el curso medio y alto de aquéllos como consecuencia del progresivo encajonamiento y del sinuoso trazado de los angostos valles. Este mismo encajonamiento es causa de la existencia de gradientes térmicos que dotan a estos valles de unas condiciones de humedad y temperatura diferentes de la costa. En la proximidad de ésta, el cordón litoral aísla al corredor longitudinal del efecto atemperante del mar y ello explica en parte el hecho de que en éste se registren pequeñas heladas matutinas y nieblas de inversión que no existen en la costa propiamente dicha. La excepción la constituye el sector oriental de este corredor, entre Donostia-San Sebastián y Hondarribia, que conoce la influencia marítima directa gracias al boquete de la bahía -en su sentido más ampliodo no stiarra. El resultado, aparte otros factores, es la diferencia de varios grados que se aprecia en las temperaturas medias registradas en diversos puntos no muy distantes entre sí; en diciembre, Andoain, Hondarribia y Lasarte registran temperaturas medias del orden de los .8° C, en tanto que Andoain y Legazpia señalan temperaturas del orden de los 6° c. En verano se observa el mantenimiento de tal diferencia entre las temperaturas medias de unos lugares y otros. Las elevaciones meridionales actúan, por otra parte, como pantallas condensadoras de la humedad; de tal forma que, sobre todo en otoño, mientras el interior de la Península está sometido a la acción de las borrascas, la vertiente cantábrica conoce un buen tiempo acompañado de temperaturas relativamente elevadas producidas por el recalentamiento al descender, de las masas de aire que traspasan la divisoria una vez descargadas de su humedad; se produce así, un efecto de tipo föehn que provoca temperaturas a veces elevadas e introducen una notable sequedad en el ambiente. Por el contrario, las situaciones con temperaturas muy bajas se producen por la penetración hacia el S.W. de masas de aire polar continental, como ya hemos visto.

martes 2 de septiembre de 2008

El Clima en Gipuzkoa 3ª parte


Los elementos climatológicos aislados
Las preciPitaciones
Como señalábamos al principio de este capítulo, una de las principales características del clima de la vertiente cantábrica y, por tanto, de Guipúzcoa, es la existencia de precipitaciones abundantes, más o menos repartidas a lo largo del año. Los aproximadamente 185 días de lluvia -51 por 100 del totalse podrían añadir a unos 30 de tormenta, 15 -20 de llovizna y un 'máximo de 6 con nieve. En conjuntO las precipitaciones medias se pueden evaluar en 1.500 mm., no rebasando las diarias los 40-50 mm., por término medio, si bien no se descartan días con precipitaciones especialmente significativas por su intensidad y duración ya sea en días de tormenta, o, bien, en relación con situaciones de «gota fría)) que han revestido en algunas ocasiones carácter catastrófico (recuérdese el 14 de octubre 1953): 230 mm. en Andoain, 237 en Legazpia...) por cuanto que en pocas horas se pueden recoger considerables valores de precipitación. Las nevadas, escasas, se reducen a un máximo de seis u ocho días en las zonas más altas, y sobre todo en los meses de enero y febrero, en tanto que el granizo presenta una mayor frecuencia: unos diez días, y preferentemente de octubre a abril, no descartándose en los meses de verano. Las tormentas presentan un máximo en agosto -unos cinco díasy se hallan repartidas fundamentalmente entre la primavera y el verano, hasta un total de unos 23 días. El rocío presenta una frecuencia de 38 días, en tanto que la escarcha se da unos ocho días, entre noviembre y marzo. Las nieblas, de origen variado, manifiestan unos 55 a 75 días por término medio. Por último, los días despejados se red ucen a un 13 por 100 del total. Estos datos de tipo estadístico evidencian lo anteriormente dicho.
Las precipitaciones acuosas, que presentan una frecuencia mensual máxima -17 díasen junio y septiembre y un mínimo -10 a 12 días por mesen marzo, presentan en Gipuzkoa unos índices superiores a los del resto de la cornisa cantábrica; la tendencia a aumentar en dirección Oeste -Este (Gijón, 1.041 mm; Santander 1.198 mm; Donostia-San Sebastián, 1.506 mm) se da como consecuencia de la creciente resistencia que el relieve opone al paso de las masas de aire, así como al progresivo enfriamiento del mar por el debilitamiento de la influencia de las corrientes cálidas. Este incremento progresivo se da incluso dentro del territorio guipuzcoano: de 1.500-1.700 mm. en la región del Deva y en Donostia-San Sebastián se pasa a más de 1.700 mm. anuales en Irún Hondarribia. En Oyarzun se recogen por término medio más de 1.800 mm, en tanto que en el resto de Guipúzcoa, donde la topografía juega un papel de primer orden, la media anual es de 1.200-1.400 mm. Un máximo de precipitaciones se da en diciembre (Oyarzun 343,1 mm.; Villabona 310,8; Andoain 283,5; Eibar 268,0; Donostia-San Sebastián 240,4 mm. ) y en abril (Oyarzun 213,6; Villabona 195,1; Lasarte 188,6; Legazpia, 172,3; Donostia-San Sebastián 137,2 mm. ), existiendo máximos secundarios en enero y noviembre. Un mínimo principal se da en julio (Oyarzun 108,1 mm.; Donostia-San Sebastián 65,6; Eibar 32,7 mm.), y dos mínimos secundarios en junio y agosto. Salvo en muy raras ocaciones y en años especialmente pobres en precipitaciones, no se alcanzan los 30 min. mensuales, umbral que tomamos como referencia para distinguir los meses secos de los que no lo son.